La carrera del auditor interno

La carrera del auditor interno

Sobre este asunto hay disparidad de criterios entre los cuatro profesionales consultados, si bien todos coinciden en que los departamentos de Auditoría Interna necesitarán crecer en número de personas y recursos en los próximos años, así como el que los profesionales que los integren tengan planes de desarrollo profesional atractivos dentro de la propia función como forma de “prestigiar la función de Auditoría Interna así como que desde el Consejo de Administración se tomen en serio estas necesidades y apoyen este crecimiento”, tal y como manifiesta un consejero.

Para otros, ha habido una evolución natural de la labor del auditor interno hasta llegar al punto actual, en el que la frontera está en dirigir los procesos a los riesgos, de forma que el Plan de Auditoría esté enfocado realmente a lo que preocupa a la organización, para lo que, como asegura un consejero delegado, “el auditor interno tiene que controlar que la compañía cumpla siendo parte del equipo. Tener una independencia suficiente para que las cosas funcionen mejor y ser un aliado de negocio que aporta valor”.

También en cuanto a las competencias profesionales que deben poseer los integrantes de los departamentos de Auditoría Interna hay diferencias. Para algunos el auditor interno tiene que poseer conocimientos específicos, “pero también una baraja de conocimientos de negocio muy importante, ya que las competencias relacionadas con él también lo son, y no solo las relacionadas con el conocimiento sobre aseguramiento”, como afirma uno de los entrevistados.

Este mismo interlocutor añade que “deberían aunar el conocimiento metodológico de la propia función, conocimiento financiero y habilidades de comunicación, cierta empatía y capacidad de influencia”.

La actitud juega un papel fundamental que determina la calidad del auditor interno. A este respecto, uno de los participantes en la entrevista va más allá al afirmar que “se trata más de actitud ante la resolución del trabajo que de competencias. El auditor interno debe tener principios, rigor en el ejercicio de su trabajo y la habilidad de ganarse el respeto de las personas que audita sin convertirse en una molestia. Depende de más factores emocionales que académicos o técnicos”.

Capacidades y aptitudes aparte, es evidente que la formación de calidad juega un papel fundamental en la capacitación del auditor interno dentro de un contexto en el que Auditoría Interna tiene un papel institucional más nítido.

También se encuentran algunas diferencias de criterio entre los ciudadanos entrevistados sobre el plan de carrera y la retribución. Para uno de los consejeros delegados, “el incentivo debe venir de la calidad o el valor percibido por parte de la organización. El auditor interno tiene que generar intangibles y generar una buena evaluación por parte del resto de áreas de trabajo cuya variable no debería estar vinculada en función de beneficios”.

La valía y los resultados son fundamentales para establecer la remuneración del auditor interno, según otro de los preguntados, “siguiendo incentivos mayormente cualitativos. Esto es, si los informes de Auditoría Interna cubren gran parte del perímetro societario, si se emiten con buenas opiniones y con un seguimiento que garantice el cumplimiento de las recomendaciones”.

Según este participante en la entrevista, en el caso de control interno sí puede haber una cuantificación a través de un seguimiento de pérdidas por falta de controles internos.

 

Fuente: https://auditoresinternos.es

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